Esta extraordinaria película de 1957 dirigida por Jack Arnold, un gran representante en el género de terror y ciencia-ficción con películas como La criatura de la laguna negra es una adaptación de la novela The Shrinking Man de Richard Matheson quien además fue el encargado de escribir el guion, esta película es una de las más importantes de los clásicos de Universal Studios.

¿De qué trata?

Tenemos a Scott Carey (Grant Williams) y su esposa Louisa (Randy Stuart), ambos están disfrutando de un paseo a bordo del yate de su hermano, discuten sobre quien debería ir por las cervezas, en fin, termina siendo Louisa la que entra a buscarlas y es entonces cuando Scott ve a lo lejos una nube extraña que se acerca al yate, intenta entrar y resguardarse, sin embargo es alcanzado y cubierto de una sustancia extraña, al salir Louisa se sorprende e intenta ayudarlo a limpiarse, es aquí cuando ellos piensan que comienza su padecimiento.

Tiempo después Scott descubrirá que ha comenzado a encogerse, la ropa le queda grande, Louisa ya casi esta a su altura y no solo eso, al acudir a un médico y hacerse unas radiografías descubren que efectivamente se esta encogiendo.

Entonces comenzará el proceso de aceptación y de buscar ayuda, no solo de parte de Scott, también Louisa pasará por este proceso, deberá cuidar a Scott a pesar de que su temperamento se ve afectado por los cambios físicos, las burlas y la prensa tratando de conseguir su historia.

Detras de cámaras

En una entrevista que le hicieron al director Jack Arnold, comentó que le hubiera gustado que Grant Williams ganara un premio Oscar, ya que la mayoría de su actuación se basaba solo en lo que él le decía, pues muchas de sus escenas serían montadas posteriormente.

En la misma entrevista Arnold platicó mas a detalle como realizó ciertas tomas, como la icónica escena con el gato, esta se realizó de la siguiente manera:

Primero hicieron las tomas del gato, le mostraron un poco de comida y la escondieron dentro de una casa de muñecas, colocaron la cámara para que grabara desde el interior de la casa y posteriormente llamaron su atención para que avanzara a un sofá, en este punto sostuvieron un pequeño pajarillo y sin que fuese lastimado provocaron al gato para que mostrara sus colmillos y diera manotazos.

Posteriormente Jack Arnold cronometró cada acción del gato, y fue cuando Grant Williams entró en escena, tenía que seguir las instrucciones del director, quien cada vez que el gato lanzaba un manotazo, Williams tenía que aparentar ser lastimado o arrojado.

El resultado del montaje de ambas escenas es una persecución intensa, que si bien en la actualidad deja ver algunos detalles en los efectos especiales, no deja de ser un memorable enfrentamiento y lucha por sobrevivir.

¿Tuviste la oportunidad de ver este gran clásico de Universal Studios?

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