El pasado 27 de Enero del 2022 se publicó una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI), en donde se dio a conocer la residencia de José Ramón López Beltrán hijo del presidente de México junto con su pareja Carolyn Adams, ésta se encuentra en la localidad de Cypress, Texas, es una casa de dos pisos registrada a nombre de Carolyn Adams y según datos revelados por dicha investigación la propiedad tiene un valor que ronda los 20 millones de pesos.

Caricatura cortesía de Diego el Ajolote Tatuado

Trayectorias

El hijo mayor de López Obrador fue designado en 2016 coordinador estatal de Morena en el Estado de México, fue el encargado de formar más de 6,500 comités seccionales de partido en dicha localidad, en el 2018 tras ganar la presidencia su padre, dijo a los medios “No voy a trabajar en gobierno y también no vayan a decir ahí otras cosas que nada más no. En los seis años en los que va a estar él no voy a trabajar en el gobierno, yo voy a dedicarme a hacer otra cosa, todavía no sé a qué. Ya el tiempo lo dirá”.

López Beltrán se dedicó al emprendimiento y junto con sus hermanos son propietarios de una chocolatería llamada Rocío, en la que fabrican cervezas artesanales y refrescos, realizados a base de chocolate.

Él mismo afirmó que desde 2018 se dedica a ejercer su profesión como abogado y actualmente ejerce como asesor legal de desarrollo y construcción de la firma KEI Partners en Houston, Texas.

Por otro lado su esposa Carolyn Adams, es originaria de Brasil, estudió en la Universidad de San Diego y cuenta con antecedentes laborales en empresas del sector petrolero y energético, vivió en Dubai donde se desempeñó en el ramo petrolero en la compañía British Petroleum, llegó a México tras ser contratada por Cava Energy, un fondo de inversión que forma parte de Stella Holdings, dedicada el desarrollo de proyectos de infraestructura como gasoductos, principalmente.

Conflicto de interés

Ante las acusaciones de conflicto de intereses, aseguran que la casa fue rentada en forma regular mediante un contrato de arrendamiento entre sus propietarios, Keith L. Schilling y Lauren M. Schilling, a Carolyn Adams, esposa de José Ramón López Beltrán, lo que despertó el interés, es que uno de sus propietarios Keith L. Schilling, fue alto ejecutivo de Baker Hughes, compañía petrolera que tiene contratos vigentes con el gobierno de López Obrador por más de 151 millones de dólares en obras para Pemex.

En su defensa López Beltrán emitió un breve comunicado en el que dijo: “Soy un ciudadano privado, y no tengo injerencia alguna en el Gobierno de México. Mis ingresos provienen al cien por ciento de mi trabajo en Houston. No hubo, ni habrá conflicto de interés. Les pido respeten mi vida privada y la de mi familia”.

Si bien, tener una casa con ese costo, autos de lujo o vivir en una zona exclusiva no debería causar controversias, tenemos dos problemas principales en éste caso, el primero es la procedencia de los recursos para sostener el estilo de vida de la pareja y el segundo, el discurso de austeridad del presidente Andrés Manuel López Obrador, pues en muchas ocasiones a expresado su rechazo a los privilegios y lujos que disfrutaron los «gobiernos neoliberales”, además ha expresado que los simpatizantes de su movimiento deben seguir la línea de austeridad, lo cual, esta claro que en este caso no sucedió.

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