En los últimos meses las noticias han estado concentradas en el conflicto de Rusia y Ucrania, sin embargo no podemos olvidar que la pandemia del Sars CoV-2 sigue activa, si bien el alto número de vacunados en algunos países han logrado minimizar las hospitalizaciones, el número de contagios ha aumentado en lugares en donde se pensaba controlada la pandemia.

Desde el comienzo de marzo se ha registrado un incremento de casos en países como Austria, Alemania, Suiza, Países Bajos y Reino Unido, en Estados Unidos y América Latina siguen viendo cómo bajan sus infecciones, por el contrario en Corea del Sur, uno de los países que habían tenido gran control sobre la pandemia, se han reportado cifras record tanto de contagios como de hospitalizaciones.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), podría ser solamente la punta del iceberg, ya que muchos países han dejado de diagnosticar masivamente a sus poblaciones a la vez que han eliminado restricciones y algunos incluso han anunciado que ya no es necesario utilizar el cubrebocas.

Imagen de Manuel Alvarez en Pixabay

«Solo tenemos que evitar pensar que la covid ya no está, mantener las medidas estrictas necesarias y esenciales para el continuo monitoreo y rastreo de casos, también mantener la obligación de usar mascarillas en lugares cerrados o llenos», declaró Antonella Viola, profesora de inmunología en la Universidad de Padua en Italia, además agregó «Estoy de acuerdo con flexibilizar las restricciones porque no se puede pensar como una emergencia después de dos años».

Aprobación de la FDA en EUA para una cuarta dosis de la vacuna para mayores de 50 años.

Se trata de la segunda vacuna de refuerzo, que podría inyectarse siempre y cuando hayan pasado cuatro meses después de la primera dosis de apoyo, las vacunas que fueron autorizadas por la FDA para su aplicación en Estados Unidos son las de los laboratorios de Pfizer y Moderna, estas serán aplicadas a personas mayores de 50 años y casos de inmunodeprimidos

Imagen: Pixabay

En un comunicado de la agencia se dijo que “existe evidencia científica que sugiere que existe cierta disminución de la protección de las vacunas con el paso del tiempo, por lo que un segundo refuerzo ayudaría a aumentar los niveles de protección de las personas de mayor riesgo”.

La FDA también hizo referencia de datos de un estudio de 154 trabajadores de la salud cuyos niveles de anticuerpos, incluso contra las variantes delta y ómicron, subieron dos semanas después de recibir la cuarta dosis.

Los expertos señalaron que es probable que se deban desarrollar nuevas vacunas a medida que el virus continúe mutando estacionalmente y que los beneficios de una dosis extra de refuerzo para las personas más jóvenes y saludables aún no están claros.

 

0